Solucion Eyaculacion Precoz
La ayuda y colaboración de la pareja es esencial para solucionar el problema de la eyaculación precoz. La mujer debe hacer notar al hombre la situación, el cual debe asumirla. En cualquier problemática sexual, lo más trascendente e importante, es que la pareja asuma la existencia de un problema y de los pasos necesarios para resolverlos. Por otro lado, la participación de la pareja en el proceso terapéutico es tan importante que se convierte en un instrumento esencial para aumentar el éxito del tratamiento.
Gindin y Huguet (1993) esbozan los distintos caminos de evolución natural que puede seguir la eyaculación precoz:
*
Mantenerse por toda la vida, sin más consecuencias que relaciones sexuales breves, ansiosas y poco placenteras para ambos miembros de la pareja.
*
Causar crisis en la pareja, apareciendo un conflicto marital producto del reclamo de la mujer para obtener placer sexual.
*
Provocar otras disfunciones, tales como disfunción erectiva por ansiedad.
*
Que uno o ambos miembros de la pareja eludan las relaciones sexuales.
*
Mejoría de la eyaculación precoz por el mero transcurrir del tiempo.
*
Búsqueda de uno o de ambos miembros de una relación simultánea.
Eyaculacion Precoz. Solucion Tratamientos
Primeras terapias
Durante mucho tiempo se pensó que la circuncisión solucionaba este problema. Sin embargo, está demostrado que no es efectiva. La idea se basaba en la disminución de la sensibilidad del glande, que sometido al endurecimiento de la piel por el contacto con la ropa interior, debía disminuir la excesiva excitación. Sin embargo, hay tanta incidencia entre los hombres circuncidados como entre los que no lo están.
Pensar en otra cosa, masturbarse antes de la relación sexual, hacerlo dos veces seguidas, controlar la respiración... Todos estos trucos que se recomendaban pueden funcionar, pero no son definitivos. Pensar en otra cosa permite disminuir la excitación sexual y retardar la eyaculación. Pero sin excitación puede que no haya erección y que la relación sexual se vea interrumpida igualmente. Tener una relación sexual después de una primera eyaculación es una solución efectiva, siempre que se pueda conseguir una segunda erección, desde luego. No hay que olvidar que un hombre necesita un período de recuperación después del orgasmo, lo que puede convertir la relación sexual para algunos en algo parecido a una penitencia.
Tratamiento
Una parte fundamental del tratamiento es la información adecuada a la pareja, pues es bastante común que algunos problemas se originen por tener ideas equivocadas o distorsionadas acerca de la conducta sexual, tales como considerar que la consecución del orgasmo extracoital en la mujer no es una conducta normal o que la única relación perfecta es a través del orgasmo simultáneo. Las películas eróticas y pornográficas tienen mucho que ver en estos errores de concebir la sexualidad como un circo de prodigios, que hacen realidad las fantasías de los realizadores de cine.
Los objetivos del tratamiento son dos:
* eliminar la ansiedad y
* realizar un aprendizaje nuevo (Otero, 1983).
Respecto a la ansiedad, la mejor forma de reducirla es la autoprohibición de la necesidad incesante de alcanzar el orgasmo, pues incrementa la ansiedad e impide la consecución de un clímax sexual adecuado que finalice en orgasmo. No pasa nada por no conseguirlo, lo mismo que no siempre se disfruta comiendo lo que a uno le gusta. Ya habrá ocasiones posteriores.
Por todo ello se sugiere a la pareja que practique el contacto corporal placentero precoital hasta que se logre la necesaria confianza mutua y se sea capaz de pasar a estadios más avanzados, como la focalización sensorial o masturbación y finalmente el coito.
El método de la compresión
Un método específico para tratar la eyaculación precoz es el método de la compresión, ideado por Seamans (1956) y modificado posteriormente por Masters y Johnson, que cifran los fracasos en un 2% de los casos. La base de esta técnica es la inhibición de la eyaculación a través de una compresión especial del glande cada vez que el hombre sienta la proximidad del orgasmo, con lo cual, y pasando distintas etapas (que van desde la heteromasturbación al coito con el varón en posición superior), el hombre consigue controlar su eyaculación. |